¿Vivir bajo el esquema de la libertad financiera o ser dependiente?

La palabra “emprendedor” ha sido ampliamente utilizada para referirse a aquellas personas que deciden salirse del esquema de ser dependientes, es decir, con un trabajo subordinado y se arriesgan a comenzar un camino donde busquen la libertad financiera por sus propios medios. Aun así, si no existieran quienes están dispuestos a seguir ideas de otros y trabajar bajo el esquema tradicional tendríamos un mundo lleno de emprendedores y poca gente que les respalde.

Es por eso que muchas veces, vale la pena preguntarse si es conveniente, al menos para ti vivir bajo el esquema de la libertad financiera o ser dependiente ¿será que ambos son mutuamente excluyentes entre sí?

¿Libertad financiera como resultado de la independencia?

Quienes hablan o intentan definir la libertad financiera explican que consiste en dejar de depender de un salario establecido y tener la capacidad de sostenerse por una determinada cantidad de tiempo sin estar atado al dinero que se recibe como pago regular. Incluso existen fórmulas que ayudan a determinar tu libertad financiera, que podría ser de meses, pocos o muchos años.

La verdad es que para alcanzar una independencia de ese tipo se precisa ahorrar mucho, y bajo el esquema de trabajador salariado es poco frecuente, a menos que tengas un buen cargo, cumplir esta meta. Así que con frecuencia se asocia que ser libre financieramente sólo es posible cuando se tiene ahorrada una gran suma de dinero y la misma viene de un proyecto emprendedor que has decidido iniciar por tu cuenta, el cual ha generado ganancias más allá de un salario normal. A partir de entonces eres capaz de ampliar tus horizontes y hasta dejar de trabajar por un tiempo.

Cuando ser independiente no es la meta

Si bien los relatos y libros de motivación y desarrollo a nivel laboral siempre motivan a la búsqueda de proyectos propios, la verdad es que no todas las personas sienten el deseo de tomar este camino: sentirse a gusto con lo que ya hacen, no tener ideas sobre que podrían hacer son motivos frecuentes, y que no deben ser juzgados.

Así que si eres de los que se encuentra dentro de este último grupo de personas, no deberías obligarte a ir tras esa independencia económica que no ansías, pues, aunque es el camino más señalado para alcanzar la libertad financiera no es el único, con un buen sistema de administración y ahorro de tu salario puedes llegar a tener el dinero necesario para conseguir y hacer crecer tu libertad, estando a gusto con lo que haces.

De modo que ya sea tengas un negocio propio o estés en un empleo no tiene por qué quedar fuera de tu objetivo ser libre financieramente hablando; el primer camino es el tomado por aquellas personas que tienen las ideas para iniciar algo por sí mismo, el segundo para quienes tienen la capacidad de ejecutar y hacer crecer los planes de otros, que solos no podrían alcanzarlos. Cuál de los dos escojas puede guiarte con más o menos rapidez a esa libertad financiera.