Saber identificar si es momento adecuado para abonar capital a tu préstamo

Ciertos tipos de préstamos, como es el caso de las hipotecas, tienen la opción de aportar cantidad de dinero extra al mes en las cuotas, con el fin que puedas abonar capital a tu préstamo. Esta acción resulta muy conveniente, pues da una serie de ventajas que luego terminarás agradeciendo haberlo hecho, pero también puede que te resulte muy complicado al momento.

Por las razones detalladas previamente, es necesario saber identificar cuando es el momento adecuado para hacer este abono. En relación a un estudio sobre tu situación económica actual, futura y sueños/perspectivas que tienes a corto o largo plazo.

Tiempo x intereses

Los dos factores que se ponen en balanza cuando tienes un préstamo a largo plazo y te estás planteando abonar capital son: el tiempo y los intereses del préstamo.

En cuanto al tiempo, cuentas con una ventaja, podríamos estar hablando de un par de año o más de una década. Como el plazo es tan largo te sirve para reducir las cuotas mensuales que pagas, que serían inmensas con un préstamo que debas devolver en unos pocos meses. El tiempo podría llegar a hacer incluso que la suma que debes, se haga menos significativa que a como lo era a un inicio.

Aun así, a muchas personas les resulta atractiva la idea de abonar capital a su préstamo. Resulta que eso puede disminuirte notablemente el tiempo que restes por pagar y el dinero total que termines retornando a tu prestamista. Pues, es bien sabido que, sobre todo en las primeras cuotas que pagas, poco se aporta al capital y mucho al interés, razón por la que al mes siguiente sigues teniendo intereses en casi la misma magnitud.

Con tan solo un mes, en donde pagues una suma similar extra a la que toca en esa ocasión, disminuirás la cantidad de intereses para el próximo mes y pagarás más capital. Al final podrías evitarte un poco más de mensualidades.

Planes personales vs. abonar capital  tu préstamo

El mayor inconveniente que puede surgirte cuando quienes abonar capital a tu préstamo es que, teniendo el dinero disponible no te decidas a hacerlo, porque bien sabes que tienes otros gatos. ¿No te decides? Ten en cuenta los diferentes panoramas que pudiesen surgir:

  • Tienes otras deudas que pagar: es un caso común, no sólo debes cancelar ese préstamo sino que tienes que cancelarle dinero a otros particulares o entidades. Cuando sean deudas inmediatas, a corto plazo, no lo dudes y sal de ésta primeros, ya habrá ocasión para el préstamo.
  • No has abonado nada a tu tarjeta de crédito: Si tienes tarjeta de crédito y aun no has pagado siquiera el monto mínimo, no lo dejes para luego. Mantendrás tu tarjeta disponible para usarla. Abonar capital a tu préstamo no es prioridad cuando se tienen otros compromisos.
  • No cuentas con ahorros: si no tienes nada guardado para algún imprevisto, en vez de abonar capital, guárdalo, nunca sabes en que momento puede serte de utilidad.

Ten claro que no se pueden pagar todas las deudas al mismo tiempo, una, luego otra.