Razones por las que pedir un crédito no es excluyente de tener ahorros

Un tema que genera muchas dualidades en las finanzas personales es si solicitar un crédito cuando se cuenta con ahorros. Esta situación es producto del enfrentamiento de dos ideas: en primer lugar, la idea de adquirir una deuda cuando no es completamente necesario; y en segundo lugar, el hecho de gastar los ahorros que estaban destinados para emergencias o imprevistos ¿cuál opción conviene más? ¿Acaso tener ahorros es contrario a solicitar un crédito? ¿O se puede optar hacer ambas cosas con el dinero?

Te daré una serie de razones por las que no deberías dudar en pedir un crédito aun cuando cuentas con ahorros.

Reservar los ahorros para imprevistos o bienes que no generen ganancia es lo más indicado

Los ahorros constituyen todo ese dinero que mes tras mes has ido guardando para asegurar que te respalda una suma propia que puedes manejar en aquellas situaciones que te lo exijan.

Lo más recomendable es que para aquellos gastos que tengas bien planificados con anticipación, busques una forma de financiamiento que no implique sacrificar el dinero ahorrado. Pues, tendrás tiempo para evaluar diferentes opciones de crédito y hallar una que puedas pagar con comodidad. Eso sí, durante el tiempo en que repongas el crédito es buena idea no ahorrar o al menos no como lo sueles hacer, y parte de lo que se supone iría al ahorro lo inviertas en amortizar la suma a devolver, de ese modo podrás pagar el crédito más rápido y reiniciar tu actividad ahorrativa.

Algo que deberías considerar en segundo lugar es que si el crédito lo piensas pedir para un bien que no te vaya a generar beneficio económico directo, o esa serie de ítems que pueden caer en la categoría de lujos, si es buena idea los pagues con ahorros, para no contraer deudas debido a ellos.

Un crédito es la mejor opción cuando se quiere iniciar un negocio

Si lo que quieres es un crédito para invertir en un negocio: ponerlo en marcha o fortalecer el que ya tienes, nada resulta más ideal, las ganancias que te provea superarán la tasa de interés del préstamo. Bajo esta categoría de iniciar un negocio, también puedes incluir todos aquellos bienes que de manera directa pueden ahorrarte tiempo, dinero y evitar tengas otros tipos de gastos, es decir, que contrario a la idea anterior, sí te generen ganancias.

Los ahorros son la última línea de defensa de tu estabilidad económica

La próxima vez que pienses en hacer uso de tus ahorros, piensa dos veces si eso es lo adecuado o un crédito podría ser una opción que mejor se ajuste a la necesidad y momento.