¿Qué te conviene más? ¿Un crédito o un préstamo?

Si has estado considerando la posibilidad de solicitar una ayuda monetaria para cierto proyecto que tienes en mente, eventualmente se te han cruzado por la cabeza las palabras crédito y préstamo, puede que erróneamente como sinónimos una de otra, y aunque ambos productos financieros se parecen y coinciden en ser dinero cedido por la entidad que te lo da, existen diferencias entre ambos.

Por el motivo ya expuesto,  antes de hacer cualquier solicitud de trámite debes analizar cuál de los dos te conviene más, si un crédito o un préstamo. Esta tarea no se basa en ver cuál es mejor que el otro, pues dependiendo de tus necesidades de capital y de pago, que pueden ser diferentes de acuerdo a los planes de cada quien.

Compara lo que te da cada uno

El primer ítem a analizar es para cuándo y qué monto de dinero necesitas. Resulta que el papeleo para un préstamo suele ser un poco más largo que el de un crédito, lo cual es directamente proporcional a la cantidad de dinero que otorga cada uno, el primero, al otorgarte sumas mayores requiere de mayores trámites, donde debes justificar y explicar lo que harás con el capital solicitado, es un proceso un poco más largo que bien se ve premiado; el segundo por su parte, otorga montos, generalmente no tan elevados, y en muchos casos no debes presentar papeles que prueben tus planes con el dinero, únicamente aquellos que permitan estudiar historial crediticio y capacidad de pago.

Lo segundo que debes considerar es, si necesitas disponer de todo el dinero que has solicitado conjuntamente o más bien planeas ir utilizándolo por partes. En caso de que necesites el dinero en su totalidad para una fecha o momento determinado, lo conveniente es un préstamo, que te dará toda la liquidez inmediata para cubrir tus planes. Por otro lado, si más bien, buscas tener dinero para ir utilizando paulatinamente e incluso no sabes si lo gastarás todo, un crédito se convierte en la opción acertada.

Compara la forma en que lo devolverás

Si ya tienes claro cómo necesitas el dinero, estás a un paso de decidir qué te conviene más. Ahora te toca evaluar si la forma en que estás dispuesto a reponer el dinero cedido se ajusta a lo que has planificado.

En primer lugar, debes saber que un préstamo, suele tener tasas de intereses fijas a la vez que puedes pagarlo en un largo plazo de tiempo determinado, en muchos casos, años, esto ocasiona que aunque al final devuelvas mucho más dinero al banco que el que te cedió inicialmente, pero debido a lo prolongado del tiempo que lo haces no lo ves como tal, la fecha establecida como tope para pagar el total del préstamo se fija desde un inicio.

Un crédito te ofrece tasas de interés dependientes de lo que consumas del mismo,  aunque lapsos menores para su cancelación, con la ventaja de que no son fijos y derivarán de cómo uses el dinero que se te ha cedido.

Definiendo criterios de cómo necesitas el dinero y cómo estás dispuesto a devolverlo, puedes elegir con seguridad lo que te conviene más, si un préstamo o un crédito.