Oniomanía: un enemigo para el ahorro

Existen muchas formas de malgastar el dinero ganado, muchas personas lo hacen por diversión, siendo conscientes de lo que están haciendo y pensando luego podrán hallar una forma de reponer, sin embargo con un poco de control podrían llevar una mejor administración de sus finanzas. Por otro lado, existen personas atrapadas en una serie de conductas como la oniomanía, un enemigo para el ahorro.

Y es que si no conoces este término puedes considerarte feliz, pues, las personas que padecen oniomanía, considerado un trastorno psicológico enfrentan la durísima tarea de controlar sus gastos financieros, cuando tienen dentro de sí una serie de impulsos y emociones que juegan en su contra para ahorrar. Si has escuchado hablar de las compras compulsivas, pues, hace referencia a la oniomanía y aunque a veces pueda ser nombrada para hablar a la ligera o bromear sobre las actitudes consumistas de una persona, es un problema más grave del que pudieras imaginar.

Oniomanía: mezcla de ganas y culpa

Es muy diferente gastar dinero en algo que se quiere o hasta necesita en cierto grado y luego sentir no era buen momento para comprarlo que todo lo que sucede con la oniomanía, un enemigo para el ahorro que no permite un escape sin ayuda de este círculo vicioso de comprar.

Este trastorno psicológico se caracteriza por iniciar con unas ganas e interés de la persona a acudir a lugares donde pueda realizar compras, su cabeza se aturde con pensamientos y fuertes deseos de comprar cosas, que bajo tanta presión y ansiedad llevarán finalmente a abordar una segunda acción que es efectivamente realizar las ansiadas compras, momento en que surgen emociones como un final de la tensión y calma. Sin embargo, la tan ansiada calma no perdura en el tiempo, pues, le sigue una etapa de culpabilidad, donde se percibe que se realizó una compra de algo innecesario, y la persona queda envuelta en un estado anímico negativo.

Posterior a este estado anímico negativo, la respuesta es que comprar podría ser una solución para salir del mismo, pues, producirá una gratificación. Se inicia nuevamente la etapa de pensamientos persistentes sobre las compras y vuelve a darse el círculo vicioso.

Un enemigo para el ahorro difícil de derrotar

Muchas conductas y hasta hábitos que van en contra del norte que es ser financieramente estable pueden ser modificados con un poco de esfuerzo y tiempo, luego que se es consciente y se tiene la decisión de excluirlos de tu vida. Todo lo contrario sucede con la oniomanía, un enemigo para el ahorro.

La oniomanía, al tener orígenes psicológicos surge como una respuesta a sentimientos como poca autoestima, tristeza y necesidades no satisfechas, de llenar espacios vacíos, que vanamente se ven posiblemente solucionadas al comprar. El problema, es que luego de comprar y comprar lo único que se va logrando es la ruina económica. De allí que sea sumamente importante brindar apoyo, comprensión y orientar en búsqueda de ayuda especializada a la persona que se encuentra sumergida en este estado tan indeseado como es la oniomanía.