Dale forma a tus planes, luego fináncialos con un crédito

Tener sueños es parte de la vida de las personas, no todos tienen el mismo calibre, hay algunos que requieren planes a largo plazo, otros en breve, unos alcanzables con nuestros medios actuales y otros que requieren un impulso, por eso financiar tus planes con un crédito es la vía para alcanzarlos.

Lo más importante a tener en cuenta cuando se quiere lograr una meta es que se necesita un esquema planificado para cumplirla, de otro modo será un transitar desordenado. Hay que estar conscientes del tiempo, esfuerzo e inversión necesaria para cada tipo de plan, pues, no todos se dan al mismo tiempo.

Planes a corto o largo plazo

El tiempo que necesita ser invertido en un plan no necesariamente es indicativo de qué tanta cantidad de dinero requiera, eso dependerá de su naturaleza, aunque bien hay que tener en claro que muchas de las acciones que hacemos requieren capital, pero no siempre significa necesita ser financiado a crédito.

Por un lado tenemos los planes pequeños, o llamados por algunos a corto plazo, dichos planes pueden incluir en qué harás un día de almuerzo, qué ropa comprarás para el baile al que te han invitado el fin de semana. Y el dinero que requieras para ello dependerá de su naturaleza, no duración ni prontitud.

De la otra mano, se hallan los planes grandes, se fijan casi siempre a largo plazo porque requieren muchísima planificación para que salgan como se espera. Este tipo de planes, casi siempre necesitan dinero y mucho esfuerzo, para ponerlos en marcha y seguir en ellos hasta que se logren las metas planteadas.

Planes alcanzables y ¿no alcanzables?

Otra forma de diferenciar los planes que se tienen es en base a si se pueden alcanzar o no. Aunque la mayoría de las veces sería mejor hacer la acotación a que hay planes que se pueden lograr sin apalancamiento y otras veces necesitas financiar tus planes con un crédito.

He allí la mayor diferencia en cuanto a las cosas que puedes lograr. También hay que cuidar no tener un plan poco realista, pues debe ser factible, aun cuando pueda ser financiado a crédito, en ningún momento debe comprometer tu capacidad de endeudamiento. Por ejemplo, podrías soñar pasar todo un año viajando alrededor del mundo, pero si no eres una persona con los suficientes recursos, terminarás acumulando deudas a lo largo de ese tiempo, e incluso si pides un crédito, debes considerar cómo pagarlo.

Es mejor tener planes realistas, con los que quieras cumplir sueños tan anhelados como una casa propia para tu jubilación, montar una empresa (que puede a futuro crecer), enviar a tus hijos a una buena universidad. En este caso puedes permitirte financiar tus planes con un crédito, como punto a tener en cuenta es que hagas una detallada planificación de cómo planeas invertir ese dinero y de qué manera restituirás lo otorgado. Por eso requieres en primer lugar: Dar forma a tus planes, una vez hecho, buscar las mejores opciones de crédito para ellos.