Créditos de consumo: dedicados a ti

Los créditos que puedes obtener, de acuerdo a su fin pueden servir para adquirir una serie de bienes y servicios variados. Es bueno aclarar que las únicas razones por las que puedes solicitar alguno no tienen por qué ser: para salir de una urgencia, iniciar un negocio, bien puedes hacer con el dinero cosas más sencillas y placenteras como irte de vacaciones a tu lugar soñado, comprar una máquina para iniciar con una rutina de ejercicios en casa o renovar tu cocina.

Todas estas opciones son posibles con los créditos de consumo, un tipo de financiamiento que puedes obtener para satisfacer necesidades personales.

Un gusto ahora que puedes ir pagando a cuotas

Lo mejor de los créditos de consumo es que ofrecen lo que la mayoría de las personas quieren, darse algún gusto o satisfacer una necesidad sin gastar el dinero que tienen actualmente sino uno que es otorgado y se irá cancelando poco a poco.

Este tipo de créditos resulta ideal cuando queremos, por ejemplo comprar algún artículo en este momento sin tener que esperar el tiempo que conlleve ahorrar para totalizar su monto, que para ese entonces puede haberse elevado. También para disfrutar de las vacaciones en la época que corresponde y no cuando es el dinero el que lo permite.

Por otro lado, es bueno hacer la salvedad que aunque estos créditos están dirigidos a satisfacer deseos personales no deben transformarse o ser vistos como una herramienta para  complacer todo tipo de caprichos pues es un compromiso que se adquiere con una entidad y un dinero que finalmente debe ser pagado, en otro lapso de tiempo diferente, pero no se trata de algo gratuito que se aprovecha sin pensar en el después.

Pocas complejidad= alta preferencia

Una de las características que resaltan de los créditos de consumo es lo sencillo que resulta adquirirlos, incluso para personas que no cuentan con un amplio historial crediticio. Son varias las causas de que este procedimiento sea sencillo:

  • No hay que justificar o presentar avalúos de en qué se invertirá: esto sucede con la mayoría de este tipo de créditos pues, como su nombre lo deja claro, están pensados en que sea para la obtención de algún bien o servicio que beneficiará física, mental o emocionalmente al solicitante y no tiene por qué ser objeto profundo de estudio, la persona lo solicita y al obtenerlo decide qué necesidad quiere satisfacer con el mismo.
  • Los montos a ceder no exceden la capacidad de pago de los solicitantes: esto significa que independiente del uso que la persona le dé al crédito, estará en la capacidad de cancelar las cuotas convenidas, por lo que muy difícilmente incumplirá su contrato, que es el interés del prestamista.
  • Se brinda, preferentemente a clientes recurrentes: no es que sea otorgado a personas que mueven grandes sumas de dinero en sus cuentas, sino a aquellos que han demostrado fidelidad a la entidad, una garantía de que cumplirá para seguir usando sus productos.

… ¿Y tú, qué deseo quieres cumplir?