Crédito para pagar crédito ¿es una solución?

Cuando no se cumplen los pasos que deberían y se solicita un crédito sin tener en cuenta cómo será restituido, puede darse una situación muy temida y es no poder cancelar las cuotas de ese crédito con dinero propio, en ese momento puede asomarse la idea de pedir un crédito nuevamente, con el fin de cancelar el primero ¿es una solución?

Crédito para pagar crédito es una soluciónLa idea de solicitar un crédito para pagar crédito es verbalmente algo redundante y realmente algo no recomendable, que puede suceder cuando no se exploran bien otras opciones para pagar un crédito ya tenido. Bajo el concepto de “rellenar agujeros” se conoce este conjunto de acciones, que pueden llevar a una situación más difícil que la inicial.

¿Qué puede suceder si uso un crédito para pagar otro crédito?

Cuando se opta por buscar un nuevo crédito para pagar otro se cometen una serie de errores cuya solución cada vez se hace más compleja.

  • El primer error es convertir esta acción en una recurrente, excepcionalmente se puede usar un crédito para pagar un crédito pero no debería extenderse a tener que pedir un tercer crédito para cancelar el segundo y así sucesivamente. Basta con sacar cuentas de los intereses aplicados a cada crédito y se llegarán a sumas muy altas.
  • Puede que las entidades no quieran financiar más: si se hace costumbre, las entidades pueden notar la situación y llegar a la conclusión el cliente está comprometido más allá de su capacidad de endeudamiento y no dar un nuevo crédito.
  • Cuando niegan un crédito se recurren a opciones no evaluadas: en el momento en que la desesperación se apodera del endeudado, los análisis de cómo puede beneficiar un crédito se olvidan y contraen deudas complicadas.

¿Cómo evitar esta situación?

La mejor manera de no llegar al extremo de contraer un crédito para pagar otro crédito es, inicialmente, pedir un crédito para el que se haya elaborado un plan de manejo y restitución. La prevención es la mejor manera de evitar problemas mayores, cumplir con el proceso de comparación y selección también se suma a las formas de prever.

¿Cómo salir de esta situación?

Ya que muchas veces leemos lo que no se debía hacer tarde, si ya tienes varios créditos por pagar y no sabes que hacer, debes plantearte estas posibles soluciones:

  • Renegociar: buscando una solución que satisfaga a ambas partes: Lo más conveniente, es sincerarte con tu prestamista y exponer la situación en la que te encuentras, obviamente él no querrá perder dinero ni beneficios, seguramente te ofrecerá una posibilidad y tú como buen negociante sabrás como sacarle provecho de tu parte.
  • Reunificar deudas: Aunque es difícil decidirse en contraer una deuda mucho mayor para salir de una, si no te quedan alternativas, puedes considerar una hipoteca, con ellas puedes liquidar todas las pequeñas y quedarte con una sola cuyas cuotas serán menores, aunque con un compromiso más largo que puede involucrar años.

Cuando te encuentres bajo este tipo de soluciones indeseables, analiza con la cabeza fría ¿cuál es la solución? Y previene a futuro caer en una serie de deudas cíclicas para que tus experiencias crediticias sean gratas.