¿Cómo saber qué tarjeta bancaria se adecúa a ti?

El instrumento plástico con el que compras normalmente puede ser de dos tipos, y aunque muchas personas utilizan ambos, debes considerar qué tipo de tarjeta bancaria se adecúa a ti, a lo que necesitas, y/o esperas recibir.

Puedes tener dos perfiles como comprador, uno el de aquel que únicamente gasta lo que tiene y opta por sus tarjetas de débito, o el del que compra con un dinero que posteriormente cancelará, haciendo uso de los beneficios de una tarjeta de crédito.

Tarjeta bancaria en dos modalidades

Hay personas que fácilmente pueden tener en su billetera tarjetas de crédito y débito sin que le resulte algún problema usarlas o saber cuándo hacerlo. Pero otras en cambio, parecen tener facilidad para usar una en vez de otra.

Por un lado, tenemos a quienes no les gusta crearse deudas y prefieren gastar el dinero que tienen en el momento en vez de hacerlo con uno que tendrán que cancelar posteriormente con intereses al banco. Si es tu caso, te preocupas por  cómo pagarás, pero no te interesa disminuir tu capital líquido actual, la tarjeta bancaria que se adecúa a ti es la de débito.

Quienes no sienten mortificación sino agrado al hacer uso de un dinero que actualmente no poseen y aceptan con tranquilidad deben restituirlo a la institución bancaria, se amoldan bien a las tarjetas de crédito. Una característica infaltable para la seguridad financiera, es que estas personas tengan un sentido de responsabilidad y no se extralimiten en gastos que no pueden cubrir luego.

Los beneficios tras una tarjeta bancaria

Si bien la fuente del dinero y modalidad de pago es lo que distingue a las tarjetas bancarias existentes. No hay que dejar a un lado, que debido a los beneficios que pueda ofrecer alguna atraiga a clientes hacia ella, por eso quizás no te moleste solicitar y hacer uso de alguna que te permita, entre otras cosas:

  • Ganar puntos o premios: casi siempre, son las tarjetas de crédito las que ofrecen la posibilidad de obtener puntos, millas, efectivo; por el uso regular y continúo de ellas, ya sea porque se van acumulando o los ganas en alguna de las tantas operaciones que realices.
  • Beneficios o precios preferenciales: las tarjetas bancarias pueden estar clasificadas por niveles, algunas te saldrán más cara que otras o te pedirán que tener cierto tipo de movilidad superior, en todo caso, para resultar atractiva y que tu no seas el único que da más en esa relación, te brindan precios especiales, como la posibilidad de comprar en aerolíneas a un costo menor para ciertas clases, acceso a sitios privados o paquetes llamativos.

Teniendo en cuenta estos dos tipos de tarjeta y las oportunidades extra que pueden ofrecerte, debes tomar tu decisión sobre cual usar, a veces la opción de muchos es no dejar ninguna a un lado sino emplear una para cubrir una serie de gastos y otra para el resto, al final, no todo tiene por qué venir de una sola fuente. Así creas una fidelidad multi-producto, lo cual es valorado por los bancos para otro tipo de acciones o solicitudes.