Claves para diferenciar los lujos de las necesidades

Una buena administración de los gastos que se llevan mes a mes depende de que tanto se invierte en las cosas verdaderamente necesarias y cuáles se destinan a un área que no es prescindible en nuestras cuentas mensuales. Establecer criterios que permitan separarlos en necesario si se quiere evitar una derrota financiera, por ello, toma nota de algunas claves para diferenciar los lujos de las necesidades y que ni tus cuentas bancarias o tarjetas reflejen los estragos de gastos que pueden evitarse.

Primera clave para diferenciar los lujos de las necesidades

Los lujos son cosas prescindibles, mientras que solamente por el nombre de la palabra “necesidad” ya puedes tener clara la idea que las segundas no lo son, pues es que mientras estés pagando por ese reloj de marca que tiene hermoso acabado, si te detienes a pensar un momento preguntas prácticas como: ¿qué tiene este reloj aparte de su acabado para que valga tanto? ¿Tiene utilidad  ó hace la diferencia que yo me compre un reloj de este costo?

A medida que las personas se van planteando cuestionamientos de este tipo y llega a respuestas como “me gustó este”, “es lo que está de moda”, “lo que los demás llevan”, entonces en ese momento serán capaces de diferenciar los lujos de las necesidades ya que en caso de haber sido necesidad, la respuesta más sencilla es “lo necesitaba” o “me hacía falta tenerlo”.

Puedes reemplazarlos por algo menos costoso

La segunda de las claves para diferenciar los lujos de las necesidades es saber buscar segundas opciones que no incidan tanto sobre el bolsillo. Pues una vez superada la primera pregunta podrías llegar a la respuesta de “lo necesitaba”, he aquí cuando llega la ocasión para plantearte una segunda “¿tenía que ser precisamente este?”. Y es que suele acontecer que, habiendo mucha competencia en el mercado de marcas que desesperadamente buscan clientes y por lo tanto ofrecen servicios que  presentan ventajas respecto a otros que atraigan compradores. Por ejemplo, en vez de estar en una cena lujosa que incluye un vino añejo, podrías estar cenando en otro sitio no tan costoso y disfrutando igualmente de una agradable velada.

Incluso cuando vas en un avión en primera clase podrías preguntarte ¿necesitaba viajar así? Muchas personas tendrán sus situaciones, argumentos e ideas pero hay un sinfín de otras que, por ejemplo, toman un vuelo corto en el que podrían haber ido muy tranquilas en los asientos de clase económica, luego de bajar ni vas a recordar la experiencia. Por lo tanto es una elección darse un lujo mientras que la necesidad debe ser satisfecha de modo inaplazable.

Lo más importante es no dejarse seducir por lo bonito, cómodos, populares que pueden parecer los lujos, al final con muchos, te terminas dando cuenta que repetidas veces ni los utilizas y allí está otra de las claves para diferenciar los lujos de las necesidades, claro, ya es tarde para prevenir un gasto, así que no dejes que pase en un futuro.